Los comercios de artesanía y berenjenas, dan vida aún a esta plaza, donde como en tantas otras es costumbre que en verano, con la fresca, sus vecinos paseen a su alrededor. Construida en la época de la orden de Calatrava, fue reformada al estilo flamenco tras la llegada de los Fúcares a la ciudad. Así, sobre los soportales manchegos, dos pisos de galerías acristaladas propias de lugares más septentrionales. Es de muy generosas dimensiones, de planta rectangular. Desde sus balcones se asistía a las corridas de toros y a diferentes espectáculos populares o religiosos. Aquí se encuentra el corral de comedias, construido en el siglo XVI, olvidado y recuperado el siglo XX. Aquí están además el Ayuntamiento, la estatua en honor de su hijo más ilustre, Diego de Almagro, conquistador de Perú y Chile.
(c) 2009 Isabel Ortiz Vera