Palacio plateresco del silgo XVI y actual sede de la Diputación de Salamanca, se cree que recibe este nombre porque fue depósito de sal. La sal era antiguamente monopolio del rey, que arrendaba su comercialización y distribución a particulares.
Su arquitecto fue Rodrigo Gil de Hontañón, quien diseñó su armoniosa fachada de estilo plateresco y cuatro arcos. Este palacio destaca sobre todo por su patio interior que muestra una galería volada de madera apoyada en esculturas de gigantes retorcidos y grotescos que, para algunos, representan a los nobles de Salamanca.