La Villa Blanca presume del cementerio con mejores vistas junto al faro. Desde la época medieval ha tenido una de las mayores flotas asturianas. Las calles empedradas de los barrios de Pescadería y Cambaral guardan recuerdos de esa historia. En los de Villar y Barcellina hay interesentes muestras de arquitectura indiana. Abundan las leyendas: el Espumeru, el home-marín, las serenas... Otros seres de apariencia mitológica, los calamares gigantes, se pueden ver en el Aula del Mar. La costa, una de las mejor conservadas, presenta preciosas playas: Artedo, Ribeirona, Otur, Oleiros, Coroyas. En Cadavedo tiene lugar la famosa Regalina, aunque las fiestas de San Timoteo no le andan a la zaga. Del pueblo parte la carretera hasta las brañas vaqueiras.
Aunque el nombre sugiera un plural, es una Comunidad singular en muchos aspectos. Lo cierto es que hay muchas Asturias, la del Cantábrico y la de... continue »