A unos 5 km de Betanzos y situado en la comarca denominada Mariñas dos Condes, el antiguo cenobio benedictino de San Salvador de Bergondo fue construido en la segunda mitad del siglo XII. Estuvo bajo la protección de Alfonso X, Doña Urraca y, muy especialmente, la de los condes de Andrade, como testimonian escudos de piedra y jabalíes. El templo románico tiene una puerta con tres ábsides semicirculares y curiosos dibujos geométricos. Tres son también las naves, que guardan dos interesantes sepulcros medievales. Pese a incendios y despiadadas reconstrucciones, la iglesia se conserva relativamente bien, aunque el monasterio fue expoliado y el claustro destruido.