Al fondo de la amplia plaza del Campo se divisa el que fue monasterio de santo Domingo y la iglesia conventual con su torre barroca. Merece la pena detenerse en el claustro y visitar el panteón de los condes de Taboada. Tras la desamortización, pasó a propiedad pública. Además del Archivo municipal y la Biblioteca, hoy alberga el Museo das Mariñas, con una muestra arqueológico-etnográfica que ilustra muy bien el pasado documentado de la ciudad: mámoas o dolmenes, castros, sepulcros, aras, ánforas romanas... Y también pintura: entre otros cuadros, unas tablas del Apostolado de la Escuela de Rubens.