También llamado Enciclopédico, es una sorprendente muestra del modernismo gallego llena de curiosidades. Por su simbolismo, hay quien lo considera un jardín iniciático. Además de esculturas, como la del león gigante o las inspiradas en el jardín de Bomarzo, contiene grutas, estanques, catacumbas, laberinto, mezquita y una terraza de inspiración gaudiana. En su Sonata de Otoño, Valle-Inclán describe su estética decadente y crepuscular de quimeras, sepulcros y murciélagos. Combina el esparcimiento con la educación en paneles didácticos: especialmente los del buzo y Tupac Amaru, a quien está dedicada la obra. Abandonado durante mucho tiempo, la restauración sólo abarca una mínima parte de la extensión original.