En la calle Mayor se alza esta iglesia románica del siglo XII con influencia mudéjar a la que en sucesivas remodelaciones se le han ido incorporando elementos como el ábside poligonal y las bóvedas de crucería estrellada. Para descubrir lo más antiguo del edificio hay que detenerse a contemplar la bella portada que da al Sur: un arco de medio punto con ocho lóbulos y arquivoltas decoradas con escenas de la vida de Cristo entremezcladas con figuras de animales. Como recordatorio y advertencia, las penas del infierno decoran los capiteles de las columnas que sostienen los arcos.
(c) 2009 Carmen Blázquez Gil