En la plaza de la Inmaculada o Azabachería, se levanta este antiguo monasterio benedictino, que después fue Seminario conciliar y ahora museo. Es el segundo más grande de España, tras el Escorial. En el exterior de la iglesia, destacan la portada plateresca y la hermosa escalinata barroca, inspirada en la de la catedral. El interior tiene planta de cruz latina con tres naves longitudinales y una transversal. Hay que destacar los retablos, el púlpito y la sillería del coro. El convento es mucho más sobrio, aunque en la fachada se elevan cuatro enormes columnas dóricas y una torre de cinco cuerpos. Dispone de dos claustros, primitivo y procesional. En el verano se ofrece alojamiento.
Aunque se han descubierto necrópolis anteriores, se fecha su fundación en 813. Tras el descubrimiento de un arca, probablemente romana, el... continue »