La tradición atribuye su fundación, en el siglo XIII, al propio San Francisco durante su peregrinación a Santiago. La iglesia, conocida como de San Pedro, es una joya del gótico mendicante con planta de cruz latina y una sola nave, tres ábsides poligonales en la cabecera y altas ventanas ojivales dobles. En lo que eran cocina, refectorio y claustro del convento se encuentra el Museo Provincial. Como no podía ser menos, alberga interesantes piezas arqueológicas.
También merece la pena visitar la iglesia de Santo Domingo del siglo XIII, hoy convento de monjas agustinas, donde destacan la sacristía gótica y el pórtico sur. En las inmediaciones se encuentra el santuario tardorromano de Santa Eulalia de Bóveda con misteriosas pinturas murales y mármoles labrados.