Lo más destacable de este monasterio benedictino es su historia. La Real Abadía de San Julián y Santa Basilisa, fundada en el siglo VI, acogió a los monjes que huían del dominio islámico en el sur de España y a los peregrinos del Camino de Santiago. Tras un incendio en el siglo XVI, fue rehecho un siglo después sobre el antiguo convento románico de la misma congregación. Se conserva la capilla del Salvador, visigoda o mozárabe del siglo X, y algunos otro elementos como una de las puertas de la vieja iglesia. Se compone de dos edificios con claustros independientes y torreones cuadrados. En su escuela monástica fueron educados reyes desde la Edad Media y en el siglo XVIII estudió aquí el padre Feijóo. A finales del siglo siguiente tuvo que ser restaurado a causa de otro incendio, que arrasó la valiosa biblioteca.