También conocida como Catedral de Santa María, la Catedral de Burgos fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
Inspirada en las catedrales francesas, su estilo es predominantemente gótico.
Fernando III mandó poner la primera piedra en el año 1221 sobre los restos de un antiguo templo románico, pero no fue hasta 1795 cuando se completó la obra. Al haberse prolongado su construcción durante varios siglos, en su arquitectura también se aprecia la influencia de otros estilos como el renacentista y el barroco.
De su contemplación exterior impresionan sus esbeltas agujas gemelas que se elevan hacia el hacia el cielo. De su interior destaca el cimborrio central, el retablo mayor, el coro y las capillas de los Condestables, de Santa Ana, de San Juan, de Santiago y de San José.
© 2009 Rocío Orovenga León