Fue fundado en el 1187 por Alfonso VIII y su esposa doña Leonor para convertirlo en panteón real y retiro espiritual de las damas de la alta sociedad y de la realeza.
Es un monasterio muy complejo y amplio con aspecto de fortaleza. El conjunto está formado por la iglesia, el monasterio y las dependencias de clausura para monjas cistercienses, todo ello rodeado por una cerca almenada que servía de protección. Muchas de las dependencias del monasterio se fueron añadiendo a lo largo de los siglos. La más antigua es la parte conocida como de “las claustrillas”, de estilo románico. Le sigue en el tiempo la iglesia protogótica y el claustro de San Fernando con sus preciosas bóvedas de yesería mudéjar.
© 2009 Rocío Orovenga León