Situada junto al Monasterio de San Juan y al antiguo Hospital de Peregrinos, la Iglesia de San Lesmes es parada obligatoria para el caminante con dirección a Santiago de Compostela.
Fue edificada a finales del siglo XIV para albergar el sepulcro de San Lesmes, santo patrón de la ciudad, a quien se le recuerda por la caridad con que trataba a los peregrinos.
Su fachada, de estilo gótico, es muy sobria, pero en su interior se encuentra el impresionante sepulcro de San Lesmes, esculpido en alabastro, el coro del silgo XVI, el retablo de San Bartolomé, joya del renacimiento, y el púlpito, de estilo plateresco atribuido a Juan de Salas.
© 2009 Rocío Orovenga León