Esta torre, que actualmente se encuentra a las afueras de Burgos, antiguamente estaba ubicada en la localidad de Albillos. En sus orígenes, durante el reinado de los Reyes Católicos, perteneció a la noble familia burgalesa de los Cartagena. Posteriormente, en 1483, esta familia la vendió al obispo, también burgalés, Luis de Acuña, y en 1733 paso a ser propiedad del Duque de Abrantes.
Piedra a piedra, durante la década de los años sesenta fue trasladada hasta el lugar donde hoy se encuentra y donde forma parte del complejo hostelero Landa.
Aunque ha sufrido importantes transformaciones con el paso de los siglos, aún se encuentra en buen estado de conservación.
© 2009 Rocío Orovenga León