En la época medieval, doce puertas daban acceso a la ciudad de Burgos y el arco de Santa María era la más señorial. A mediados del siglo XVI, Juan de Vallejo y Francisco de Colonia remodelaron la fachada creando un arco de triunfo en honor a Carlos V.
En sus hornacinas se representan distintos personajes importantes para la ciudad: el conde Diego Porcelos, los jueces Laín Calvo y Nuño Rasura, y Carlos V junto al Cid y al conde Fernán González. En la parte superior aparece el ángel custodio de la ciudad y, presidiéndolo todo, la patrona de la ciudad, Santa María.
© 2009 Rocío Orovenga León