Cualquier momento es bueno para acercarse a la Tejera Negra: en otoño el espectáculo de los colores es fastuoso; en invierno, la nieve lo cubre durante unos dos meses. En primavera, para oír los regatos y ver las yemas; en verano, disfrutar de su verdura y frescor. Está situado al norte de la provincia de Guadalajara, en la sierra de Ayllón. Las hayas necesitan un clima frío, de modo que las de la Tejera Negra y Montejo son los restos más meridionales de antiguos bosques de épocas más frías. Además de las hayas (árbol de corteza lisa grisácea, hojas ovaladas de borde ondulado, las ramas suelen crecer paralelas al suelo), viven aquí tejos (de ahí el nombre del parque), acebos (los de las bolitas rojas de Navidad), abedules y pinos en las solanas, y arbustos como retamas, brezos o arándanos.
© 2009 Isabel Ortiz Vera