Esta villa de origen prerromano es famosa por su antiguo mercado, en el que se utilizaba la letra de cambio. Ha sido residencia de reyes y en ella murió Isabel I de Castilla, la Católica, en 1506. El descubrimiento de América y la guerra de las Comunidades marcan el principio y el fin del esplendor de la villa, que no se recuperó hasta la llegada del ferrocarril.
En la plaza Mayor de la Hispanidad se celebraba todos los jueves del año el mercado medieval. En ella se encuentran el Palacio Real, donde hizo testamento y murió la reina Católica; el Ayuntamiento del siglo XVII y la iglesia-colegiata de San Antolín, de estilo gótico aunque reformado durante los siglos XIV y XVIII. El otro emblema de Medina es el castillo de la Mota, que domina la villa y toda la comarca.
© 2009 Marisa Rodriguéz Pérez