El castillo de la Mota está situado en una elevación del terreno, o “mota”, de la que toma su nombre, y desde la que domina la villa y toda su extensa comarca. De orígenes inciertos, los primeros datos recogen una reconstrucción encargada por Juan II, allá en el siglo XV. Los Reyes Católicos completaron el conjunto con un muro exterior en talud y un gran foso. Fue construido con el ladrillo rojizo típico de la zona, reservando la piedra para elementos menores como troneras o escudos. Este espléndido ejemplo de castillo mudéjar ha sido residencia real, archivo de la corona y prisión. En la actualidad es propiedad de la Junta de Castilla y León, y se utiliza para la celebración de cursos, seminarios y congresos. En 1904 fue declarado Bien de Interés Cultural.
© 2009 Marisa Rodriguéz Pérez