El río Cuervo nace en una gruta, y al poco de su nacimiento ya se despeña formando unas impresionantes cascadas que forman largas cortinas de agua. El invierno, cubiertas de témpanos, o la primavera, tras el deshielo, son los momentos más espectaculares, sobre todo en años de lluvias y nieves. Está situado dentro de los caseríos de Vega del Codorno y fue declarado monumento nacional. Todo el camino hasta el nacimiento se hace a pie. La flora más característica son los musgos de las paredes húmedas y los pinos silvestres, pero también crecen tilos, olmos, boj, e incluso orquídeas. En el cielo, gavilanes, azores y águilas culebreras.
© 2009 Isabel Ortiz Vera