Obra maestra del románico español, la Colegiata de San Isidoro se levanta donde en un principio estaba la iglesia de Juan Bautista. El templo original fue destruido por Almanzor y en el año 1063, con la llegada de los restos de San Isidoro de Sevilla, Fernando I y Doña Sancha ordenaron la construcción de la colegiata actual. Posteriormente fue ampliada por Alfonso VI y su hermana Doña Urraca. De su exterior destacan sus portadas del Cordero y del Descendimiento. En su interior, merece especial mención el famoso y soberbio Panteón de los Reyes, monumento sepulcral que ha sido denominado “la Capilla Sextina” del románico español.
© 2009 Rocío Orovengua León