Este impresionante palacio es una de las obras más atractivas de la primera etapa de Gaudí. El obispo Joan Baptista Grau i Vallspinós lo mandó construir cuando las llamas redujeron a ceniza el antiguo palacio episcopal. Tras buscar en la ciudad de Astorga y no hallar ningún arquitecto diocesano, ordenó el levantamiento de la estructura a su amigo, el ilustre arquitecto Antonio Gaudí. Esta obra de granito blanco del Bierzo se prolongó desde el año 1889 hasta el 1913. El resultado final exterior recuerda por su elegancia a los castillos medievales con influencia del neogótico. En su interior destaca el tratamiento del espacio constituido como un todo donde la luz juega el papel prioritario
© 2009 Rocío Orovengua León